sábado, 28 de abril de 2012

Otoño

Esa nube que pasa solitaria
Tú, quizás, allá en tu balcón
Mirarás esa nube y dirás ''Ese es mi amor, ese eres tú''
Esa es mi carta...

Entre espinas, más que rosas,
Es algo que corre como tú, indesifrable, lluvia.

El tiempo pone el resto, nuestro destino
Tu mi túmba, yo tu camino
Los oseznos duermen junto a una ardilla deshojada
Y yo sigo aquí, pensando en ti...

Tu amor

Nos dimos esa miel de noche, las copas y los lugares
El placer boca abajo, irresistible
Los cigarrillos turbios
Cuando en cielo razo y, en tu mejilla,
Ruga una expresión de ironía entre el amor y la agonía.
Tiembla la luz del alba.

No te escribo, de pronto miro al cielo
Y, entre un marsupial de encantos
Yacía clavado hasta lo más profundo de estos sentimientos
El más repulsivo, entre tu amor, indomable, inservible.
Entre tus rocas, esa nube, tus manos.
Tu amor...

lunes, 23 de abril de 2012

Sin saber.

Después de tanta espera,
de no saber cómo ni cuando.
De no saber en qué momento entró esto que es más que un deseo,
Deseo puro
Deseo limpio y sin forma alguna, abstracto.
Extraña sensación, indomable.

Completamente loco, instantáneamente
Esos ojos de princesa
Esos manos delicadas
Esa voz a medio pereza
Esas cosquillas que me interesan.

Tu voz mi vida, tu calor
Esas pequeñas cosas que hacen que éste aún más
Vuelva cada día a mirarte, a amarte mucho más.

Mujer de mi mala suerte.

Mujer de mi mala Suerte
Con la patente del corazón vencida
Transito entre los cadáveres buscándote mi amor,
Y no te encuentro.
Mujer que entró en mi vida,
a pesar de los cerrojos que puse en todas mis puertas.

Atraviesas las paredes
De mi cuerpo y de mi alma
Y me derribas los muros con que protegía a mi corazón.

Mujer de mi mala suerte
Que llenas de flores a mi cementerio.
Engañáste a cientos brujos
porque en la palma de mi mano, no estabas latente,
ni en futuro, ni en presente,
Ni en las estrellas de mi cielo,
Confundiendo a mi destino
Con solo pasar corriendo al costado de la estrecha mano
que aún te observa.

Alguien grito tu nombre
Para que ya no pueda oír otro
Resonando en el maldito mundo donde te espero en vano

Mujer de mi mala suerte
Como duele no verte
Cuanto pesa tu ausencia

Estoy cansado de respirar para ti
De encontrarte en cada instante de mi soledad
Para que me devuelvas puntualmente al día y a la hora en que te conocí.
Apágame las flores
Que me quitan el sueño.

Mujer de mi mala suerte,
Cuando apago la luz
Se enciende tu risa
Quiero saber como es tu noche
Tu aliento en la madrugada
Tu ventana abierta para calmar la sed
De no sé qué viajero.

Ni esta desgracia es tuya
Ni este dolor es mío.

Mujer de mi mala suerte
Devuelveme la vida
No quiero ser ninguno
De ese nadie que todos se llevan por delante
Porque ya no soy nada
Lo que fui esta contigo
Mujer de mi mala suerte.

domingo, 22 de abril de 2012

Habitación.


Ya ves, nada es serio ni digno de que se tome en cuenta
ya ves, nos hicimos jugando todo el mal necesario


Ese calor de primavera, esas miradas en pleno otoño.
Ese verano enardecido entres nuestras caricias
Y ese invierno entre mis fauces.


Nos vimos jugando a cuentas por saldar 
y entre caminos y postes...
Una silla, un cantar...
¡Vamos hala la manilla! Oí gritar
-Entrar- 
Entre nuestras juntas miradas firmes y una mano temblorosa
Entre el cielo y tu regazo, saboreaba dulcemente, 
por primera vez...
La sed ardiente de tenerte entre mis brazos.

jueves, 19 de abril de 2012

Decía mi alma

No tengo ganas de hacer nada,
Miro al techo de mi cuarto, pensando,
quizás en blanco, en el carmesí color de tu labios.

Caigo yo mismo en el abismo de mis pensamientos
mis errores, descontroles
mis marrones y temores
-Me siento a pensar-.

Más de mil vueltas en mis sábanas, contigo inerte
Más de mil vueltas daba mi cabeza, presa,
Sin poder articular palabra alguna
Más de mis lágrimas heladas resbalan por mi cara
Más de mis lágrimas heladas, aún no sé que me pasa.

¿Serán los tantos altibajos?
¿Serán los tantos deslibes de sentimientos que existe entre tu y yo?
Será, será todo eso tanto, que te dejan tan abajo
y te cuesta trabajo levantar el alma hacia mi.

Pinta mi vida querida, hasme un buen día,
vence alegre y muy tosca esta agonía mía,
toma las cosas con calma, dice mi alma,
Decía mi alma.

¿Odio o amor?

Piensa querida, por un rato, por una vez en tu vida...
Si destrozaste en mi todo
y de mi apenas y te queda un ligero esfuerzo, el suspiro de un te amo
que se escapa de vez en cuando y aún así, por tus oídos, pasa de largo.

Qué te queda sino el tormento de mis miradas que, en ambos sentidos
no deciden aun si mirarte con amor o con desprecio
Cristo no fue el único en cargar una cruz...

martes, 17 de abril de 2012

Otros, a la final.

He besado otros labios
que no fueron los tuyos.
Hasta que porfín
Sus labios son fuego,
ternura,
ansiedad,
deseo,
cercanía.

Son un chance de la vida
para no perecer entre
tu frialdad,
hastío,
indiferencia,
rechazo,
y lejanía.

Un chance,
sólo un respiro de la vida.

Hoy he besado otros labios
que no son los tuyos.
El sol brilló en todo su esplendor,
el otoño es verano.

Cada cierto tiempo

Fui tuyo desde
la primera vez.

Con tu primer beso
te robaste mi deseo.

Con el segundo,
mi pensamiento.

Con el tercero,
mi corazón.

Y con aquél en tus piernas,
mi alma entera.

Pero cada cierto tiempo,
por la noche, entre las sombras,
regresas a mis pensamientos, 
llena de penumbras y desdichas.

Haciendo que todo nos resulte
Solo un poco o un poquito 
bastante enfermizo.

Pero sólo allí comienza
mi robo total,
otra vez.

Desfallecer

Desfallecer
ante los portones de lo irrefutable
y tolerar una vida –todavía- por vivir
hace que la bruma tiemble
en la palma de los ojos.

Desfallecer
como desfallece el calor
frente al iris de un mundo en paz…
Y saber que no hay entendimiento que valga
para que la existencia sea de otra manera.

sábado, 14 de abril de 2012

Algo de ti

Algo de ti, vive en mi
Algo que detiene mi aliento
Algo apaga mi voz y hace que mis palabras
Hablen solo de ti...

Donde mi sonrisa es falsa
Y mis ojos tristes desfallecen
En las sombras de un amor tan injusto.

Una sonrisa o una caricia
Solo forman parte de mis locuras diarias
En donde imagino tus manos rozar con las mias
Algo divino
Algo que detiene mi aliento llenando mi alma de amor y cariño.

Mañana suave azul,
Llovizna radiante,
Que entre tus brazos duerme mi alma de niño
Soñando que me querías para toda la vida.

Hasta que se canse mi existencia.

Te escribiré versos hasta que mis días se vuelvan noches eternamente.
Te escribiré versos sin sentido, tan infinitamente alocados como ésto que mi corazón te está hoy diciendo.
Te escribiré lo que se me ocurra del corazón, hasta que el pensamiento se revele y me excluya de la realidad.
Te escribiré hasta que tu existencia deje de causar en mí éste extasis de poeta arremendado.
No existirá nunca quien te arranque de mi corazón, de mi memoria, de mi existencia.

Ocurrencia de insomnio.

Encerrado en una carcel sin paredes
estoy
Condenándome irremediablemente a tu deseo.

Soy prisionero,
atrapado en lo profundo
de tu ser
y sin poder escapar a esta condena
que me angustia y que me quema
pero que no tendria mas vida sin ella.

Encerrado entre las rejas de mi carcel
observo
la libertad que perdi al caer en la locura del extasis
Dejandome en el encierro
encadenado perpetuamente a tu recuerdo.

Encerrado en esta prision de tinieblas
muero
Al no tenerte y al amarte...mi sentencia:

"De morir en el encierro cruel al que me condenaste,
haciendome amarte,
al dejarme;
aqui en esta carcel...
que es tu recuerdo,
que es mi corazón,
que es tu cuerpo..."

Ahora sin salida condenado,
me resigno a ser tu prisionero,
que una vez te amó sin pensarlo
y llegó a ser reo
de tus besos.

miércoles, 11 de abril de 2012

El inicio del crepúsculo.

El amor crepuscular declina en el cielo
Antes que la noche descienda sobre la tierra
Antes de que miedo sienta del frío su hierro,
El crepúsculo del amor se desvanece en el cielo.

Cuando el insaciable corazón susurra entre lamentos
"o es demasiado o es poco",
y los labios se abstienen tardíamente resecos,

Blandas, bajando por el cuello de cada amante,
las manos del amor sostienen su rienda secreta;
y mientras buscamos en él una señal concreta,
su luz crepuscular se desgarra en el cielo.