Eso no mata. Mi corazón no se romperá,
Aunque más no sea por el cariño de los que me rodean.
Por ella también, en cierta manera. Hace que me sienta así.
Tampoco digamos que me ha dado un honor manchado
Excepto por sus amores nombrados y su corazón.
Se ha ido, la muerte corrupta podría ser
Fácilmente vencida, respirando.
Entonces todo su ser hasta mí, volvería.
Yo solo la amé, cualquier hombre lo haría.
Por la calle la amé, exaltandolo
Callé mi amor hasta que ella lo reclamó,
Luego fluí como un torrente por su vida seca
Hasta humedecerla y hacerme con ella.
Fui tan feliz que hice de ella una santa bendición,
Tan feliz de que haya sido yo el primero y el mejor,
Así como lo fui: Ambos presas, ambos cazados.
A veces sé que podría lamentar
El engaño, la mentira, como los niños al soñar,
Pero mi angustia es demasiado seca para llorar.
Nadie sabe. Nadie escucha.
Conservo algo de mi orgullo,
El suficiente como para levantar, sonreír
Ante solemnes y espantosos pedazos del pasado...
De todas maneras quiero ser su sombra.