sábado, 14 de junio de 2014

Bestiario de nuestro amor

Por esos sonrojados labios,
¿Quién no pensaría que la belleza no es otra que ellos?
Con todo y su cansado orgullo,
Tan triste ya, que ninguna maravilla pueden presagiar.

Inclinados, como las pálidas gotas que caen
Bajo estrellas que pasan, espuma de los cielos,
sigue viviendo no en este rostro solitario,
si no en el rostro de dos humanos no solitarios
si no unidos en atareado amor...

Antes de que existieras y antes de que ningún corazón latiera,
ya en el tronco de algún árbol estaba escrito
Ya en los lienzos de las escaleras donde te juré amor
ya en la madera donde descansamos y probé tus labios...

¿Serás del amor entero este para mi persona compañera,
tenaz memoria de veloz ventura?
¿Por qué el recuerdo interminable dura,
si el bien pasó cual ráfaga ligera?

Pero es seguro que ante ti mis ojos no revelarán
Porqué soy silencioso, y porqué mi laúd ha muerto.
Hacia nuevas tierras dices que deberíamos partir:
Tú, hacia unos labios de dulces melodía,
Y yo hacia el refugio de mi estéril memoria,
Donde yacen besos apenas insinuados,
y canciones nunca cantadas,
y amor a media mitad
y mucho amor hacia ti
y mi amor hacia ti...

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