Cuando la rosa se seca
y de su tiempo pasa,
queda de ella el agua -su perfume-
de rosa, que vale aún más...
En sueños besaba a esa hermosa,
mientras ella estaba medrosa
de la gente de su casa
Encontré esa boca sabrosa
y saliva muy templada
labios rugosos
sentidos atentos
nunca vi tan dulce cosa,
que más amarga fue dejarla...
Le hago yo cortesías
con tal de que se dejase amar otra vez
le digo que no querría
que por ella se molestase
Le hago saber lo que le amo
Pero ella sigue inerte...
No dejaría nunca
de atender a lo que quisiera;
pero sus argumentos me tienen
debajo de sus pies...
Mala cosa es la solead,
Pero peor es la compañía
de un hombre con verdad
que otra cree que engaña.
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