domingo, 25 de mayo de 2014

Ahí está

Mucho he olvidado, todo lo que el viento se ha llevado
Rosas arrojadas, fotos rotas con sentimientos aún en ellas
Rosas desconsoladamente mezcladas, bailando,
Bailando para poner tus mejillas pálidas fuera de mi mente
Pero yo estaba solo ya, y harto, harto de una vieja pasión
Y anhelando un nuevo presente...
Todo el tiempo baila el pensamiento, como usted,
Entre allá y entre aquí, entre este y el otro,
Es extraño que aquello oscuro y sin vida nos de el vino
Es extraño que aquello que no nos ata nos de el amor
Que la madera que construye nuestra casa no sea eso,
Si no un tú, si no un yo, que arraigadamente se aferran al piso
Y causan esto;
Un amor a voluntad, fuerza, compromiso y destino.

En tu memoria

Una canción surge,
Suaves heridas se abrieron ante su melodía,
Descendiendo profundo hacia mi corazón.
Una canción de entrañable consuelo;
Que desde entonces me acompaña
En las horas más calmas y silenciosas,
Como un agudo, dulce sonido que nunca morirá.

Hace mucho, mucho tiempo, vi una pequeña flor,
(¿Fue hace mucho o sólo ayer?)
Tan hermosa en su fragancia de largas horas,
Que parecía querer revelarme sus secretos:
Un pensamiento de alegría brotó en su ser
Sin jamás pronunciar palabra; Y ahora, a menudo veo
Que esa amigable, tierna flor, ya nunca se marchitará...
Y, sin lugar a dudas, ella misma representa mi amor.

Tan pequeña, indefensa y amada,
No dejes que la canción muera, que la flor se marchite.
Su voz, sus ojos al despertar, su gentil reposar:
Las pequeñas cosas que estan a salo en tu memoria;
Permite que nuestra ángel habita allí, para siempre.

domingo, 26 de mayo de 2013

Pensamiento moderado

Mientras la noche en la sombra solemne invierte los polos,
Y la reflexión pausada suaviza el alma pensativa;
Mientras la razón imperturbable afirma su balanceo,
Y los colores engañosos de la vida se desvanecen:

Hacia tí, presencia omnisciente,
Dedico este pensamiento moderado,
Aquí recluyo mis mejores facultades,
Y me vuelvo tuyo en esta hora de sagrado silencio.

Deja que me siente en tu sombra más oscura,
Mientras los grises búhos vuelan sobre tí;
Allí he de rogar tu bendición:
No convertirme en una ilusión,
No desvanecerme en un lento letargo.

Escrutando a través de las penumbras,
Como alguien vacío de vida y esperanzas,
Congelado como una escultura de piedra,
Me siento en tu sombra, pero no solo.

Si las ilusorias escenas del día me engañan,
Y mi alma errante se aparta del sendero:
Si por engaño o deseo, iluso, ante la pasión cedo,
Si yerro encantado por un vértigo impostor,
Mis pensamientos más tranquilos te reclaman,
Y toda mi esperanza se disuelve en tu amor.

jueves, 9 de mayo de 2013

A través de los postigos de mis sueños.

Vaporosos, inabarcables,
Las Tierras del Sueño yacen en despojos de luz,
Vacías como cáscaras de aire.
De mis fantasías se me permite
Elegir un sueño y guiar su vuelo
Conozco bien Lo que tus sueños deben decirte esta noche.

Allí los sueños son multitudes:
Algunos no esperarán hasta dormirse,
Profundo en el bosque de agosto;
Alguien mientras descansa tal vez
Caiga en el letargo del labor;
Interludios,
Algunos, con gravedad han de llorar.

Allí residen todas las fantasías de los poetas:
Las damas élficas bailan entre alados valles,
Ahogados en ráfagas lastimeras;
Allí se percibe el perfume, allí en círculos
Gira la espuma desconcertada de los manantiales;
Sirenas,
Vientos mareados sobre sus cabellos, cantando.

Un sólo sueño nupcial ha sido soñado en común,
Pobre éxtasis de la vigilia;
Visiones esquivas que hacen gemir
Al solitario en su cuarto natal;
Y que nosotros apenas vemos
A través de los postigos de la muerte,
Desconocidas.

Pero en mi propio dormir, yace
En una agradable forma plácida,
Radiante en sus ojos honorables,
Lámparas de su alma traslúcida:
Su mirada es el bien más amado,
Dulce y sabia,
Dónde el amor define su centro.

Me fue arrebatada, mis sueños persisten
En un trance pegajoso, y el cielo teme:
Cambiando senderos y caídas
En un fétido refugio cercano,
Miserables fantasmas que suspiran;
Temblando en sus cofres,
Mientras el funeral pasa de largo.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Sentimientos Latentes.



Las débiles formas flotan a la deriva,
Cuyas risas apenas oídas hacen
Nuestra oscuridad brillante como el día;
En vano nos esforzamos, llorando,
Sobre el rastro luminoso de sus espíritus,
Y de los filarmonicos sonidos de el presente
Abstracto y resentido, hasta un poco maldecido
Pero esta allí.

Como las estrellas, algún poder los divide
De un mundo de ambición y dolor;
Están allí, pero los oculta el diario resplandor,
Y en vano los buscamos.
Por un rato con la tristeza moramos
Sobre la belleza de aquel sueño...

Entonces giramos, y saludamos con alegría
El brillo de la luz matutina.

Cuando el poder de la memoria retuerce
Nuestro corazón solitario en lágrimas,
Formas débiles alrededor nos traen
Aquellos diáfanos días antiguos:
Miradas cariñosas y susurros,
De los que el soñador podría alardear,
Creciendo; hasta que el hechizo sea roto,
¡Olvidarnos que se han ido!

Pero cuando la oscuridad retrocede
Como la noche pesada;
Y la paz es robada de nuestras almas,
Como el alba de un día estival:
Las dulces formas débiles que solían bendecir,
Parecen robarnos también;
Los amamos, pero la dicha del sol
Los ocultó de nuestra vista.

Pero los sueños dichosos vuelven con la noche,
Morando sobre el pasado,
Y cada pena que nubla nuestra luz,

Nos recuerda el último.

martes, 25 de diciembre de 2012

Insomnía de alguna llegada

No es en la crisis de los eventos
De una esperanza musical,
O en los actos de graves consecuencias,
Donde la vida revela su profundidad.
El día de los días no está en el pasado,
En aquello que fue pospuesto, demorado;
La noche de la muerte
Se llevó nuestra lámpara lejos,
Sin ser la noche en la que, perplejo,
Mi amada llegó bajo la luna en el espejo,
A través de los umbrales de la tersura.
Caminando sobre aquella tarde profunda,
Dónde vimos las flores agitarse en el agua.

Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
Antes de que el día quiebre el cielo con su crepitar.
Delgados son los jirones del sueño,
Oscilando en el espíritu cansado del viento;
Pero en medio de aquel reposo inquieto
Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
Mi alma se estira hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

Nuestras vidas nunca se unen;
Nuestros pensamientos nunca se distancian,
Aquello que aferra tu corazón al mío,
Parece disolverse en un brillo sombrío.
Esta noche, el Amor ejerce un control total,
Y con deseo y con pesar,
Mi alma se arrastra hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

martes, 6 de noviembre de 2012

Cuando la luna...

Brillando en el cielo de medianoche,
Sobre los abismos etéreos y distantes,
Me acechaba, anhelante,
Una seductora, resplandeciente estrella;
Cada crepúsculo retornaba
Brillando porque la miraba a ella.
Místicas formas bellas se fundían
En sus gloriosos rayos color caramelo,
Fantasías de dicha descendían
En miríadas de elisíaco placer.
Pensé que el placer reinaba allí,
Donde el libre y el bendito habitan,
Y cada instante un tesoro traía
Envuelto en flores de loto,
Flotando en una nota líquida
De la guitarra ambigua de mi ser.

Y cuando la luz de la luna cae sobre mi lecho,
Sé que en tu lugar de descanso,
Desde las amplias aguas del oeste,
Llega una gloria trepando los muros:
El mármol brillante aparece en la oscuridad,
Arrastrándose lentamente sobre la plateada llama
Que recorre las letras de tu nombre,
Y el número de tus años.
La mística gloria nada en la distancia;
Fuera de mi lecho la luz de la luna muere;
Y cerrando los párpados de agotados ojos,
Duermo hasta que se diluya el crepúsculo:

Y entonces sé que la niebla ha cubierto
Con su lúcido velo todas las costas,
Y en una iglesia oscura como un fantasma
El destello de tu lápida reposa hasta el alba.