sábado, 14 de junio de 2014

Bestiario de nuestro amor

Por esos sonrojados labios,
¿Quién no pensaría que la belleza no es otra que ellos?
Con todo y su cansado orgullo,
Tan triste ya, que ninguna maravilla pueden presagiar.

Inclinados, como las pálidas gotas que caen
Bajo estrellas que pasan, espuma de los cielos,
sigue viviendo no en este rostro solitario,
si no en el rostro de dos humanos no solitarios
si no unidos en atareado amor...

Antes de que existieras y antes de que ningún corazón latiera,
ya en el tronco de algún árbol estaba escrito
Ya en los lienzos de las escaleras donde te juré amor
ya en la madera donde descansamos y probé tus labios...

¿Serás del amor entero este para mi persona compañera,
tenaz memoria de veloz ventura?
¿Por qué el recuerdo interminable dura,
si el bien pasó cual ráfaga ligera?

Pero es seguro que ante ti mis ojos no revelarán
Porqué soy silencioso, y porqué mi laúd ha muerto.
Hacia nuevas tierras dices que deberíamos partir:
Tú, hacia unos labios de dulces melodía,
Y yo hacia el refugio de mi estéril memoria,
Donde yacen besos apenas insinuados,
y canciones nunca cantadas,
y amor a media mitad
y mucho amor hacia ti
y mi amor hacia ti...

jueves, 12 de junio de 2014

Medio Cartón


Se me escapa el mirar de
Su luna -atormentada luna-
Ante un otoño perversamente
sobre-dibujado,


Su piel de niña no se esconde bajo
El frívolo manto de tan novata lluvia;

Llora y lo transversa -mirando-
Y el reloj se queda a cuestas, adormitado
al borde del purpúreo augurio de
aquel otoño sin sentido ni desgaste.

Se me escapa un suspiro tierno
entre el claustro vacío que habito y
estas pieles sin nombre
/ni manifiesto/
que me condenan.

Su piel de niña ya se va ante
el todo otoño que no entieno ni
alcanzo a descifrar -aunque respire-

y el espejo de su lluvioso cielo
se le escapa entre puertas y ventanas
aún cuando estoy despierto...

                                                                                                                 -AV-

domingo, 25 de mayo de 2014

Ahí está

Mucho he olvidado, todo lo que el viento se ha llevado
Rosas arrojadas, fotos rotas con sentimientos aún en ellas
Rosas desconsoladamente mezcladas, bailando,
Bailando para poner tus mejillas pálidas fuera de mi mente
Pero yo estaba solo ya, y harto, harto de una vieja pasión
Y anhelando un nuevo presente...
Todo el tiempo baila el pensamiento, como usted,
Entre allá y entre aquí, entre este y el otro,
Es extraño que aquello oscuro y sin vida nos de el vino
Es extraño que aquello que no nos ata nos de el amor
Que la madera que construye nuestra casa no sea eso,
Si no un tú, si no un yo, que arraigadamente se aferran al piso
Y causan esto;
Un amor a voluntad, fuerza, compromiso y destino.

En tu memoria

Una canción surge,
Suaves heridas se abrieron ante su melodía,
Descendiendo profundo hacia mi corazón.
Una canción de entrañable consuelo;
Que desde entonces me acompaña
En las horas más calmas y silenciosas,
Como un agudo, dulce sonido que nunca morirá.

Hace mucho, mucho tiempo, vi una pequeña flor,
(¿Fue hace mucho o sólo ayer?)
Tan hermosa en su fragancia de largas horas,
Que parecía querer revelarme sus secretos:
Un pensamiento de alegría brotó en su ser
Sin jamás pronunciar palabra; Y ahora, a menudo veo
Que esa amigable, tierna flor, ya nunca se marchitará...
Y, sin lugar a dudas, ella misma representa mi amor.

Tan pequeña, indefensa y amada,
No dejes que la canción muera, que la flor se marchite.
Su voz, sus ojos al despertar, su gentil reposar:
Las pequeñas cosas que estan a salo en tu memoria;
Permite que nuestra ángel habita allí, para siempre.

domingo, 26 de mayo de 2013

Pensamiento moderado

Mientras la noche en la sombra solemne invierte los polos,
Y la reflexión pausada suaviza el alma pensativa;
Mientras la razón imperturbable afirma su balanceo,
Y los colores engañosos de la vida se desvanecen:

Hacia tí, presencia omnisciente,
Dedico este pensamiento moderado,
Aquí recluyo mis mejores facultades,
Y me vuelvo tuyo en esta hora de sagrado silencio.

Deja que me siente en tu sombra más oscura,
Mientras los grises búhos vuelan sobre tí;
Allí he de rogar tu bendición:
No convertirme en una ilusión,
No desvanecerme en un lento letargo.

Escrutando a través de las penumbras,
Como alguien vacío de vida y esperanzas,
Congelado como una escultura de piedra,
Me siento en tu sombra, pero no solo.

Si las ilusorias escenas del día me engañan,
Y mi alma errante se aparta del sendero:
Si por engaño o deseo, iluso, ante la pasión cedo,
Si yerro encantado por un vértigo impostor,
Mis pensamientos más tranquilos te reclaman,
Y toda mi esperanza se disuelve en tu amor.

jueves, 9 de mayo de 2013

A través de los postigos de mis sueños.

Vaporosos, inabarcables,
Las Tierras del Sueño yacen en despojos de luz,
Vacías como cáscaras de aire.
De mis fantasías se me permite
Elegir un sueño y guiar su vuelo
Conozco bien Lo que tus sueños deben decirte esta noche.

Allí los sueños son multitudes:
Algunos no esperarán hasta dormirse,
Profundo en el bosque de agosto;
Alguien mientras descansa tal vez
Caiga en el letargo del labor;
Interludios,
Algunos, con gravedad han de llorar.

Allí residen todas las fantasías de los poetas:
Las damas élficas bailan entre alados valles,
Ahogados en ráfagas lastimeras;
Allí se percibe el perfume, allí en círculos
Gira la espuma desconcertada de los manantiales;
Sirenas,
Vientos mareados sobre sus cabellos, cantando.

Un sólo sueño nupcial ha sido soñado en común,
Pobre éxtasis de la vigilia;
Visiones esquivas que hacen gemir
Al solitario en su cuarto natal;
Y que nosotros apenas vemos
A través de los postigos de la muerte,
Desconocidas.

Pero en mi propio dormir, yace
En una agradable forma plácida,
Radiante en sus ojos honorables,
Lámparas de su alma traslúcida:
Su mirada es el bien más amado,
Dulce y sabia,
Dónde el amor define su centro.

Me fue arrebatada, mis sueños persisten
En un trance pegajoso, y el cielo teme:
Cambiando senderos y caídas
En un fétido refugio cercano,
Miserables fantasmas que suspiran;
Temblando en sus cofres,
Mientras el funeral pasa de largo.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Sentimientos Latentes.



Las débiles formas flotan a la deriva,
Cuyas risas apenas oídas hacen
Nuestra oscuridad brillante como el día;
En vano nos esforzamos, llorando,
Sobre el rastro luminoso de sus espíritus,
Y de los filarmonicos sonidos de el presente
Abstracto y resentido, hasta un poco maldecido
Pero esta allí.

Como las estrellas, algún poder los divide
De un mundo de ambición y dolor;
Están allí, pero los oculta el diario resplandor,
Y en vano los buscamos.
Por un rato con la tristeza moramos
Sobre la belleza de aquel sueño...

Entonces giramos, y saludamos con alegría
El brillo de la luz matutina.

Cuando el poder de la memoria retuerce
Nuestro corazón solitario en lágrimas,
Formas débiles alrededor nos traen
Aquellos diáfanos días antiguos:
Miradas cariñosas y susurros,
De los que el soñador podría alardear,
Creciendo; hasta que el hechizo sea roto,
¡Olvidarnos que se han ido!

Pero cuando la oscuridad retrocede
Como la noche pesada;
Y la paz es robada de nuestras almas,
Como el alba de un día estival:
Las dulces formas débiles que solían bendecir,
Parecen robarnos también;
Los amamos, pero la dicha del sol
Los ocultó de nuestra vista.

Pero los sueños dichosos vuelven con la noche,
Morando sobre el pasado,
Y cada pena que nubla nuestra luz,

Nos recuerda el último.