domingo, 26 de mayo de 2013

Pensamiento moderado

Mientras la noche en la sombra solemne invierte los polos,
Y la reflexión pausada suaviza el alma pensativa;
Mientras la razón imperturbable afirma su balanceo,
Y los colores engañosos de la vida se desvanecen:

Hacia tí, presencia omnisciente,
Dedico este pensamiento moderado,
Aquí recluyo mis mejores facultades,
Y me vuelvo tuyo en esta hora de sagrado silencio.

Deja que me siente en tu sombra más oscura,
Mientras los grises búhos vuelan sobre tí;
Allí he de rogar tu bendición:
No convertirme en una ilusión,
No desvanecerme en un lento letargo.

Escrutando a través de las penumbras,
Como alguien vacío de vida y esperanzas,
Congelado como una escultura de piedra,
Me siento en tu sombra, pero no solo.

Si las ilusorias escenas del día me engañan,
Y mi alma errante se aparta del sendero:
Si por engaño o deseo, iluso, ante la pasión cedo,
Si yerro encantado por un vértigo impostor,
Mis pensamientos más tranquilos te reclaman,
Y toda mi esperanza se disuelve en tu amor.

jueves, 9 de mayo de 2013

A través de los postigos de mis sueños.

Vaporosos, inabarcables,
Las Tierras del Sueño yacen en despojos de luz,
Vacías como cáscaras de aire.
De mis fantasías se me permite
Elegir un sueño y guiar su vuelo
Conozco bien Lo que tus sueños deben decirte esta noche.

Allí los sueños son multitudes:
Algunos no esperarán hasta dormirse,
Profundo en el bosque de agosto;
Alguien mientras descansa tal vez
Caiga en el letargo del labor;
Interludios,
Algunos, con gravedad han de llorar.

Allí residen todas las fantasías de los poetas:
Las damas élficas bailan entre alados valles,
Ahogados en ráfagas lastimeras;
Allí se percibe el perfume, allí en círculos
Gira la espuma desconcertada de los manantiales;
Sirenas,
Vientos mareados sobre sus cabellos, cantando.

Un sólo sueño nupcial ha sido soñado en común,
Pobre éxtasis de la vigilia;
Visiones esquivas que hacen gemir
Al solitario en su cuarto natal;
Y que nosotros apenas vemos
A través de los postigos de la muerte,
Desconocidas.

Pero en mi propio dormir, yace
En una agradable forma plácida,
Radiante en sus ojos honorables,
Lámparas de su alma traslúcida:
Su mirada es el bien más amado,
Dulce y sabia,
Dónde el amor define su centro.

Me fue arrebatada, mis sueños persisten
En un trance pegajoso, y el cielo teme:
Cambiando senderos y caídas
En un fétido refugio cercano,
Miserables fantasmas que suspiran;
Temblando en sus cofres,
Mientras el funeral pasa de largo.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Sentimientos Latentes.



Las débiles formas flotan a la deriva,
Cuyas risas apenas oídas hacen
Nuestra oscuridad brillante como el día;
En vano nos esforzamos, llorando,
Sobre el rastro luminoso de sus espíritus,
Y de los filarmonicos sonidos de el presente
Abstracto y resentido, hasta un poco maldecido
Pero esta allí.

Como las estrellas, algún poder los divide
De un mundo de ambición y dolor;
Están allí, pero los oculta el diario resplandor,
Y en vano los buscamos.
Por un rato con la tristeza moramos
Sobre la belleza de aquel sueño...

Entonces giramos, y saludamos con alegría
El brillo de la luz matutina.

Cuando el poder de la memoria retuerce
Nuestro corazón solitario en lágrimas,
Formas débiles alrededor nos traen
Aquellos diáfanos días antiguos:
Miradas cariñosas y susurros,
De los que el soñador podría alardear,
Creciendo; hasta que el hechizo sea roto,
¡Olvidarnos que se han ido!

Pero cuando la oscuridad retrocede
Como la noche pesada;
Y la paz es robada de nuestras almas,
Como el alba de un día estival:
Las dulces formas débiles que solían bendecir,
Parecen robarnos también;
Los amamos, pero la dicha del sol
Los ocultó de nuestra vista.

Pero los sueños dichosos vuelven con la noche,
Morando sobre el pasado,
Y cada pena que nubla nuestra luz,

Nos recuerda el último.

martes, 25 de diciembre de 2012

Insomnía de alguna llegada

No es en la crisis de los eventos
De una esperanza musical,
O en los actos de graves consecuencias,
Donde la vida revela su profundidad.
El día de los días no está en el pasado,
En aquello que fue pospuesto, demorado;
La noche de la muerte
Se llevó nuestra lámpara lejos,
Sin ser la noche en la que, perplejo,
Mi amada llegó bajo la luna en el espejo,
A través de los umbrales de la tersura.
Caminando sobre aquella tarde profunda,
Dónde vimos las flores agitarse en el agua.

Delgadas son las faldas que la noche dejó atrás,
Antes de que el día quiebre el cielo con su crepitar.
Delgados son los jirones del sueño,
Oscilando en el espíritu cansado del viento;
Pero en medio de aquel reposo inquieto
Que desgarra la trama del olvido y el recuerdo,
Mi alma se estira hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

Nuestras vidas nunca se unen;
Nuestros pensamientos nunca se distancian,
Aquello que aferra tu corazón al mío,
Parece disolverse en un brillo sombrío.
Esta noche, el Amor ejerce un control total,
Y con deseo y con pesar,
Mi alma se arrastra hacia la tuya,
Cada vez más cerca.

martes, 6 de noviembre de 2012

Cuando la luna...

Brillando en el cielo de medianoche,
Sobre los abismos etéreos y distantes,
Me acechaba, anhelante,
Una seductora, resplandeciente estrella;
Cada crepúsculo retornaba
Brillando porque la miraba a ella.
Místicas formas bellas se fundían
En sus gloriosos rayos color caramelo,
Fantasías de dicha descendían
En miríadas de elisíaco placer.
Pensé que el placer reinaba allí,
Donde el libre y el bendito habitan,
Y cada instante un tesoro traía
Envuelto en flores de loto,
Flotando en una nota líquida
De la guitarra ambigua de mi ser.

Y cuando la luz de la luna cae sobre mi lecho,
Sé que en tu lugar de descanso,
Desde las amplias aguas del oeste,
Llega una gloria trepando los muros:
El mármol brillante aparece en la oscuridad,
Arrastrándose lentamente sobre la plateada llama
Que recorre las letras de tu nombre,
Y el número de tus años.
La mística gloria nada en la distancia;
Fuera de mi lecho la luz de la luna muere;
Y cerrando los párpados de agotados ojos,
Duermo hasta que se diluya el crepúsculo:

Y entonces sé que la niebla ha cubierto
Con su lúcido velo todas las costas,
Y en una iglesia oscura como un fantasma
El destello de tu lápida reposa hasta el alba.

martes, 2 de octubre de 2012

Rostros

Hay rostros que jamas se olvidan,
Hay algunos otros que sí,
cada rosotro es un mundo,
sus sueños y expresiones,
sus facciones y cada uno de sus detalles,
cuentan como historia...
Son esos rostros los que vemos a diario,
los que nos hablan, los que nos enseñan nuevas cosas,
son solo rostros diría cualquiera.
¡Son rostros! ¡Son expresiones! ¡Son vida!...
Hay rostros que nos iluminan,
que nos dan calma,
que encontramos en ellos y entre ellos,
un pequeño espacio donde podemos estar.
Aunque cambien cosas, lugares, tiempo,
siempre serán los mismos rostros con sus mismo detalles.
Cuando duerme cada uno de ellos, se ven tan calmados,
tan dulces Como una flor en pleno crecimiento.
Son esos rostros los que te llenan de felicidad,
que enamoran y te hacen tener sueños hermosos.
Son rosotros que nos llenan por completo,
que los esperas a volver a ver con ansias.

Eres tu, ese rosotros, que jamás se olvida.
Que queda como una cicatriz,
eres ese rostro que ilumina, cada calle, cada rincón,
 ese mismo rostro que al verlo simplemente se sonríe
ese rostro que te alegra el día.
Eres ese rostro que le hacía falta a mis días,
cada momento al verlo es como un reflejo,
lo miras y el te mira de regreso se acerca cuando camina, te escucha, te entiende...

Eres ese rostro de uno en millón.

martes, 25 de septiembre de 2012

Eterna inquietud

Pudo ser... Y no fue Tú la elegida fuiste para ser sol de mi camino, pero un oculto, despiadado sino, sólo un instante te acercó a mi vida. Pudo ser y no fue. La presentida por mi eterna inquietud de peregrino de amor, fuiste en la noche del Destino como una vaga irradiación perdida... En medio de la sombra y la distancia, reconoció tu espiritual fragancia mi corazón, pero tembló cobarde... Y sólo un punto -Como dos espadas- se cruzaron no más nuestras miradas para decirse: ''Demasiado tarde''.