martes, 25 de septiembre de 2012

Eterna inquietud

Pudo ser... Y no fue Tú la elegida fuiste para ser sol de mi camino, pero un oculto, despiadado sino, sólo un instante te acercó a mi vida. Pudo ser y no fue. La presentida por mi eterna inquietud de peregrino de amor, fuiste en la noche del Destino como una vaga irradiación perdida... En medio de la sombra y la distancia, reconoció tu espiritual fragancia mi corazón, pero tembló cobarde... Y sólo un punto -Como dos espadas- se cruzaron no más nuestras miradas para decirse: ''Demasiado tarde''.

No hay comentarios:

Publicar un comentario