martes, 19 de junio de 2012

Dolores de ensueño



Sitio que nunca fue para la plegaria
De labios temblorosos o rodillas inclinadas;
Silenciosamente, en suaves impulsos,
Mi espíritu arrebatado compuso,
Con humilde fe en mis ojos cerrados,
Con reverencial resignación,
Ningún deseo concebido,
Ningún pensamiento expresado,
Sólo un sentido de súplica;
Un sentido sobre toda mi alma
Anticipaba mi debilidad, mi blasfemia;
En mi, sobre mí, a mi alrededor, en todas partes
Yace la fuerza eterna de tus besos, amada mía.

Lleno de angustia y agonía
Surgiendo de la multitud sombría
formas y pensamientos que me torturan
Una luz espantosa, los pasos tuyos
sentidos de un mal intolerable,
Ellos son los desprecios, ellos son la ilusión del poder
Pasiones fantásticas, demenciales batallas con tu mirada
Mi corazón y tu se aman misteriosamente,
Porque mi cuerpo se desconcierta, por todo
Como una simple culpabilidad o quizá un remordimiento
Pero yo seguiré siendo
y tu seguirás siendo
El miedo que me asfixia la vida
el alma sofocada que me avergüenza la existencia
Si he sufrido, a cuales fueron mis pecados...

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