martes, 19 de junio de 2012

Tres besos, aquél día.


El primer beso me clavó, pensando en si dormir
Anticipo una velada hermosa pero aturdida
Su dulce voz, la gran bendición, me pareció
El segundo beso, cuando el grito de la tercera
me aplacó los labios diabólicos, supero el extraño y salvaje
Y jugó como un niño allí sentados.
El tercer beso, ha sometida despedida
Me encariñó la mente y las sombra tardía
El deseo levemente se encarneció
Y me evaporó cuál humo de cigarrillo...

Habiendo sido sometido por las lágrimas
Mis angustias levemente se suavizaban, todas las veces
Tales castigos, pensé, se deben
A las profundas cuchilladas manchas del pecado
Que llegué a clavar...
Por la interferencia nueva, dentro del mismísimo infierno
tales tristezas de algunos hombres se aferran, aunque primero mujeres
Abre mi terror,
Conocelo
Aborrecelo
Pero aún más, desealo...
Ser amado es todo lo que necesito, y cuando pronuncie ''Te amo''
Será definitivo...

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