domingo, 17 de junio de 2012

Sentir ilusorio


¿Has anhelado, a través de los cansados días,
La visión fugaz de nuestros rostros juntos, amada?
¿Has clamado por un instante de paz
En medio del dolor de las penosas horas que no pintan
Nuestro corazones plenamente llenos?
¿Has rogado por el sueño y la muerte,
Cuando el dulce e inesperado consuelo
Fue sólo besos disfrazados de alientos?

Hace mucho, demasiado, que el miedo disminuye
Sobre estas ilusorias y reptantes flores.
Ahora descansa bebé, descansa,
pues aún en el reposo,
podrás conservar todos tus anhelos.

Debes descansar y pensar, y no temer
Al acechante y sordo despertar
De una vida que transcurre a ciegas;
Llena de desperdicios, penas.
Debes despertar y pensar, y no temer
Pues tu amor es dulce,
Más dulce que los labios que conocerás aquí
Más dulces que lo que tu corazón oculta
Anhelados absolutos e insatifechos
Que buscan fatigados una misma ecuación erronea
Que es tu amor, aquí, mi amor
En su íntimo ardor...

Recordarás aquél antiguo beso
Que suma por dos, hermosos
Y aún el frío dolor que crecía dentro de mi, recordarás
Recordarás aquella poderosa dicha entre tus manos
Y aún los ojos y las manos perdidas,
Recordarás todo el remodimiento
Por lo escasos que fueron esos besos, eternos
El sueño perdido sabe a miseria
Me conocieron, fueron sus besos
El sabor a miseria en tus labios marchitos
Entonces parecía amor, sin duda listo para vivir
Entonces parecía amor, pero nacido para morir
Hoy es inquieto, doloroso:
La bendición es el olvido, el silencio;

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